Keto en el trabajo: cómo comer bien sin que tu jornada te saque del plan
Trabajar fuera de casa no obliga a improvisar. La estrategia más sencilla es decidir antes qué vas a comer, qué puedes llevar y qué comprar si ese día no puedes cocinar.
Táper preparado
Una proteína, verduras y una grasa o acompañamiento sencillo. Cocinar de más en casa convierte una comida en dos.
Sin nevera
Prioriza opciones que puedas llevar de forma segura o comprar cerca del trabajo: huevos cocidos, conservas, frutos secos, queso o una comida preparada adecuada.
Con microondas
Aprovecha sobras de carne, pollo o pescado con verduras. La clave es llevar la comida ya decidida, no improvisarla a las 14:00.
Comida de empresa
Mira primero la proteína y las verduras, pide cambios sencillos y evita asumir que una salsa o guarnición es compatible sin comprobarla.
Qué hacer según tu tipo de jornada
Si desayunas en la oficina
Evita convertir la máquina de vending o la bollería de la sala de descanso en tu plan de desayuno. Lleva una opción prevista o compra ingredientes sencillos.
Si comes siempre fuera
Busca primero una comida basada en proteína y verduras. Las sustituciones simples suelen funcionar mejor que intentar encontrar un plato que ya venga etiquetado como keto.
Si tienes poco tiempo
Ten una pequeña lista de recursos de emergencia y una compra de respaldo. Tener una solución rápida es mejor que depender de la fuerza de voluntad a última hora.
Si tienes reuniones o comidas de empresa
No necesitas convertir la comida en una negociación. Pregunta por la guarnición, pide cambios razonables y decide qué parte del plato vas a priorizar.
La compra de oficina también se puede planificar
Una compra inteligente no consiste en llenar la cesta de productos que llevan la palabra keto. Consiste en elegir alimentos que puedas combinar en varias comidas y que encajen con tu forma real de trabajar.
Deja de decidir la comida a las dos de la tarde
KetoClub está pensado para que tengas tus comidas organizadas y puedas adaptar el plan a tu día a día.